Kiko Martí: «Sólo tengo palabras de agradecimiento»

Abrazos, emociones, tiempo para bromear, un regalo imborrable: la camiseta del club con el que trabajó durant un año y medio. Kiko Martí se despide del FC Andorra para comenzar una nueva etapa en su carrera como entrenador de porteros del futbol base del Dalian Pro de la Superliga china. 

«Después de un año y medio, el último partido fue muy emocionante, mucho más si fue con un triunfo. Me voy muy contento. Además congeniamos muy bien con el cuerpo técnico. Creo que la situación actual del Covid-19 permitió animarnos para ir todos a una», valoraba tras el partido contra la UE Olot. 

Aunque sea muy lejana, Andorra representa una pausa en la vida de Kiko en China: antes de su llegada a nuetsro club en julio de 2019, el nacido en Reus trabajó dos temporadas en el Qingdao Huanghai y seis meses en la Beijing Sports University.

«El FC Andorra me permitió volver a vivir un proyecto profesional, muy gratificante desde el primer día porque confiaron en mí para encargarme de la preparación de los porteros. Soy una persona que me gusta involucrarme en todos los proyectos que hago y en ese sentido sólo puedo tener palabras de agradecimiento para el club que, más que compañeros de trabajo, han sido muy buenas personas», reflexionaba.

Martí ha fichado como entrenador de porteros de la academia del Dalian Pro, club en el que el entrenador del primer equipo es Rafa Benítez. Kiko marcha del FC Andorra con el buen sabor de boca por el trabajo hecho particularmente con Nico Ratti, Miguel Bañuz i Diego Huesca.

«Los porteros lo han dado todo desde el minuto 1. Nunca he visto una mala cara ni tampoco alguna discusión durante los entrenamientos. El hecho que el club haya apostado por mantener tres porteros y que todos ellos hayan querido mantenerse en el club habla muy bien de ambas partes», subraya. 

Los abrazos al final del último partido intentaban esconder las lágrimas de emoción de Kiko que deja el club Tricolor, hoy en la tercera posición del Grupo III-A de la Segunda B. 

«La plantilla está muy compensada, con ambición, con una mezcla de veteranía y juventud que le puede resultar muy bien dentro de una liga muy igualada. Estoy convencido que, una vez que el equipo gane dos o tres partidos seguidos, nadie podrá quitarlo de arriba», concluía.