Primer Equipo

El VAR y la historia de siempre

Derrota del Andorra en un partido condicionado por un factor que se ha repetido ya demasiadas veces este curso: la intervención del VAR en una jugada que el árbitro había solucionado con una tarjeta amarilla y que ha acabado expulsando a Pastor tras consultarlo en el videoarbitraje. Hasta entonces, el partido no había tenido mucha historia, pero los tricolores lo habían controlado bastante bien; tras la expulsión, el Albacete ha dado un paso adelante y se ha acabado llevando el partido gracias a un gol de Manu Fuster.

A pesar de un inicio valiente de los visitantes, el Andorra ha conseguido calmar el juego y llevar el partido hacia su terreno muy pronto, y alrededor del primer cuarto de hora han llegado las primeras dos llegadas locales. En el 14', Almpanis ha rematado de manera acrobática y Bakis no ha conseguido desviar el balón al fondo de la red, mientras que unos minutos después, un disparo potente de Rubén Bover ha salido demasiado centrado. Salvo estos dos intentos tricolores, el duelo, que se ha jugado bajo una temperatura en los alrededores de los -10°C, no ha cogido mucho ritmo en este primer tiempo, con un Albacete que casi no se ha acercado a la portería del debutante en liga Marc Vidal y un Andorra que sólo lo ha probado en un gol de cabeza de Pampín, a la salida de un córner, que ha salvado un defensa bajo palos.

En la reanudación el duelo parecía que tenía que seguir un guión similar, pero en un contragolpe visitante, Álex Pastor se ha visto obligado a hacer falta a Dubasin. Falta y amarilla, ya que Moha se encontraba a la misma altura de la acción... Y así lo ha considerado el colegiado en primera instancia. Pero después de más de tres minutos de espera y una larga consulta en el VAR, el árbitro ha decidido rectificar su decisión, expulsar al defensa tricolor por ser último hombre y condicionar lo que restaba de encuentro. Una historia muy habitual este año en segunda división.

Evidentemente, la superioridad numérica ha envalentonado al Albacete, que ha ido a buscar el partido. En los primeros minutos tras la expulsión, Marc Vidal ha tenido que intervenir en un par de ocasiones. Pero a partir de ahí, el Andorra, bien plantado detrás, parecía que había conseguido detener el temporal... Hasta que en el minuto 75, tras una buena jugada por banda de Higinio, Manu Fuster ha recibido solo en el segundo palo y ha anotado el 0-1.

Al contrario que con la expulsión, lo que ha hecho el gol es animar al conjunto tricolor, que en el último tramo lo ha intentado con más corazón que cabeza. Y la ocasión para hacer el empate ha acabado llegando en un servicio de esquina, pero Pampín no ha acertado con el remate y el Andorra ha visto como los tres puntos volvían a volar del Nacional en una derrota por la mínima.

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