De la manera más bonita, con un gol pasado el minuto 90, el Andorra ha sumado la tercera victoria consecutiva, un hito que el club aún no había conseguido nunca en su historia en el fútbol profesional. Lo ha logrado en un duelo dominado de principio a fin pero que no se ha decantado hasta el tiempo añadido en una acción un tanto afortunada.
Desde el primer minuto, el Andorra ha sido totalmente dominador del partido. Se ha hecho con el control del balón y ha tenido todas las ocasiones. De hecho, solo habían transcurrido 4 minutos de juego cuando Yáñez tuvo que salvar el gol de Marc Domènech tras una buena acción de Josep Cerdà.
Ya con el portero suplente Christian Joel bajo palos, Minsu lo intentó unos minutos más tarde y las aproximaciones peligrosas de los tricolores no fueron más numerosas porque el conjunto de Carles Manso no terminó de estar fino en el último pase.
Pero el dominio siguió igual tras el descanso y el Andorra continuó buscando el gol. Josep Cerdà tuvo de todos los colores para abrir la lata, pero no logró enviar el balón al fondo de la red. Primero tras una gran jugada colectiva, unos minutos después plantándose solo ante el portero pero chutando demasiado alto y, finalmente, con un cabezazo que picó en el suelo pero salió por encima del travesaño.
También hizo lucirse al portero visitante Sergio Molina con un disparo lejano, si bien el partido se rompió un poco en los últimos quince minutos. Entonces, el Sporting, que casi no se había acercado a la portería de Owono, encontró más espacios y empezó a asomarse. Pero cuando todo parecía que acabaría con el reparto de puntos, la fortuna se alió con el Andorra y un disparo de Yeray aparentemente inofensivo chocó con el cuerpo de Jesús Bernal y terminó convirtiéndose en el 1-0 definitivo.
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