En el último partido del curso, el Andorra se ha marchado con las manos vacías del campo del Burgos. Los tricolores han sido muy superiores en la primera mitad y han tenido opciones de sobra para adelantarse en el marcador, pero lo que ha llegado ha sido el gol local en una acción a balón parado. En la reanudación, a los del Principado se les ha acabado la gasolina y el marcador no se ha movido.
A pesar de no jugarse nada, el Andorra ha dignificado el fútbol haciendo un partido muy serio y valiente. Y es que en los primeros 45 minutos, los visitantes han tenido casi todas las ocasiones claras y solo la falta de fortuna en la definición ha evitado el 0-1. En el 12', Lauti ha disparado rozando el palo y, justo un minuto después, Álex Calvo se ha inventado una excelente jugada individual que no ha terminado en gol de milagro.
Aún antes del gol local, Owono ha hecho una buena parada y el palo ha evitado el tanto de Villahermosa. Pero en el 39', en una acción de córner, Morante ha recibido un pase al punto de penalti y no ha perdonado.
El Andorra había sido claramente superior, pero lo cierto es que, justo de efectivos, en la segunda mitad el partido se le ha hecho largo. Los de Carles Manso no han podido volver a inquietar la portería de Cantero, mientras que Owono ha tenido que hacer su parada salvadora de rigor para evitar el segundo de los castellanos.
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